domingo, 11 de diciembre de 2011

..y amarte como si fueses el último
y ser el último de verdad...
el último al que le dejo que me dañe el Alma.


Ella,guardada durante lustros entre algodones,quebrada tal vez por el paso de los años, con alguna que otra cicatriz curada con mucho empeño y delicadeza porque, las cosas frágiles se tratan con mucha ternura, cuidando cada detalle, poniendo toda la atención en Ella...cansada y apática por el pasar del tiempo, por aguantar los chaparrones que, como en la obra esculpida por el artista dejada a la intemperie el recorrido de las estaciones la hace vieja y marchita, pero sigue siendo tan bella y pura como cuando nace de sus manos.


Sin darme cuenta, mis manos, tus manos...son las plumas con las que me acaricio el Alma...la mezo y, suavemente acurruco entre mis dedos...sintiéndome indefensa,desnuda...frágil.      mis manos cuidan de mi Alma, así es como siempre fue...así es como siempre será.