Volver a ese momento,espacio-temporal en el que un hombre preguntó:
- "¿Alguien sabe qué hora es?"
En ese momento...todos nos observamos buscando con la mirada a esa persona que siempre sabe dónde se encuentra, qué hace, por qué, cuándo lo acabará...que lo tiene todo atado, que lleva la cuenta de su vida al milímetro, que sabe lo que hará una vez acabada su tarea...pero no había nadie, esa persona no existía en aquel lugar, ese lugar donde las personas escuchan a su corazón, a sus impulsos, en el que nadie te prejuzga, ni te mira con cara extraña...en el que puedes hacer lo que quieras, siempre que sea con amor...en paz.
Después de esperar unos minutos, aquel hombre, con su gran y hermosa sonrisa recapacitó y pensó dónde se encontraba...volvió a sonreír y aclaró:
-"¿A alguien le importa?"
Todos los presentes nos sentimos cómplices de aquella pregunta retórica, reímos...y empezamos con el "pasacalles" (en realidad pasacaminos) lleno de música, colores, fantasía y sobre todo amor, paz y libertad.
